La inteligencia artificial en el gaming: entre desafíos y oportunidades, ¿qué debemos esperar?

La inteligencia artificial en el gaming: entre desafíos y oportunidades, ¿qué debemos esperar?
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En las últimas cuatro décadas, el universo de los videojuegos ha experimentado un crecimiento explosivo gracias a los avances tecnológicos que han hecho posibles experiencias que antes solían ser pura fantasía. Hoy en día, con motores gráficos potentes, somos capaces de crear escenarios intrincados que reproducen con precisión tanto el contenido como las leyes físicas que lo rigen. Sin embargo, entre todas las herramientas revolucionarias que se mencionan, la Inteligencia Artificial (IA) se alza como uno de los pilares que podrían redefinir por completo el futuro de los videojuegos.

En particular, las IA generativas han captado la atención de la industria. Estas poderosas IA tienen la capacidad de crear en cuestión de segundos contenido audiovisual de alta calidad a partir de breves entradas de texto. Pero, ¿qué significa realmente esto para el mundo de los videojuegos?

Las IA generativas, como la increíble Midjourney, aprenden de amplios conjuntos de datos de imágenes recopiladas de la web. Su objetivo es comprender el mundo a través de cálculos estadísticos en lugar de una comprensión conceptual real. Esto plantea preguntas intrigantes y complejas sobre la verdadera «inteligencia» de estas IA.

Aunque las IA generativas no son algo nuevo en el mundo de los videojuegos (basta con pensar en los planetas generados en No Man’s Sky), su crecimiento podría ser explosivo. Según un informe de Bain & Company, en los próximos cinco o diez años, la cantidad de contenido generado por IA en los videojuegos podría aumentar del 5% al 50%. Esto es realmente un cambio monumental, especialmente si consideramos la amplia adopción de tecnologías basadas en IA por parte de las empresas del sector.

La integración de la IA en el proceso de desarrollo de juegos conlleva desafíos significativos, desde la necesidad de contratar personal experto hasta la creación de conjuntos de datos funcionales y la gestión de los costos energéticos y de desarrollo. Algunas empresas, como Microsoft e Inworld, ya están explorando esta área y buscan aprovechar al máximo la IA para crear historias y personajes únicos.

Esta evolución no implica necesariamente que la calidad de los juegos aumentará de manera exponencial, pero sí podría llevarnos a experiencias de juego mucho más diversas y sorprendentes. Imagina poder entablar diálogos con personajes no jugables (NPC) cuyas voces hayan sido generadas por IA, o tener acceso a una amplia biblioteca de voces generadas por IA para tus propios juegos. Sin embargo, esta innovación también podría poner en peligro las carreras de actores y dobladores tradicionales, a menos que se establezcan regulaciones adecuadas.

Precisamente, la regulación es crucial, especialmente en lo que respecta a cuestiones de derechos de autor y privacidad. El Parlamento Europeo ya ha aprobado el AI Act, un marco legal que busca garantizar un uso seguro y transparente de las tecnologías basadas en IA. Organizaciones como EGAIR también están planteando preocupaciones sobre el uso no autorizado de datos y propiedad intelectual.